jueves, 30 de julio de 2009

Episodio I

A continuación les presento una traducción de una carta escrita en hebreo y dirigida a una chica llamada Urit hace exactamente 3 años. La carta fue escrita por un hubiera cuyo camino se separa del de "Amilcar" a los 7 años de edad:

Urit,

No puedo dormir, no he podido dormir más de 2 horas desde que entramos. No puedo describirte el terror que enfrentamos cada día, veo niños mal heridos, mujeres llorando todo el tiempo. Lo más difícil es seguir avanzando. Ahora nos encontramos en lo que solía ser la casa de una familia, me siento sucio, me siento mal. Sé que a quienes les pertenece esta casa me detestan, me odian, nos odian a todos. Puedo sentir el desprecio de la misma casa. ¿Cómo esperan que durmamos aquí? puedo ver los juguetes de uno de los niños que vivían aquí. Me pregunto donde está él ahora. ¿Estará con algún familiar? ¿estará refugiado en algún lado con sus padres? ¿seguirán vivos ellos? ¿seguirá vivo él?

Nos dicen que estamos haciendo esto por la seguridad de nuestra gente. Pero esos cohetes siempre fueron tan distantes, siempre aparecían en las noticias, mostraban las casas y la gente espantada. Aquí es diferente, éstos no son los cohetes, pero tampoco es una guerra. No entiendo que es esto, no puedo ver contra quién estamos luchando. Solo veo destrucción, sufrimiento.

No entiendo esto, no entiendo nada. Me siento agradecido que Asaf no tiene que estar aquí, que el ejército lo encuentra de mayor utilidad en los laboratorios haciendo su investigación. Él está ausente de todo esto, metido en sus números, en sus fuerzas y masas, electrones y protones. No tiene que experimentar esto. Me alegro que él y tú estén seguros, y si el estar aquí evita que el conflicto se derrame para donde están ustedes vale la pena.

Son las 11:16 p.m. miro la luna y pienso en tí, sé que tú la estás mirando también en este momento. Se que estás pensando en mí, mi corazón late. Te extraño mucho, te extraño demasiado, pero eso me da vida. No podría seguir aquí sin tí, me volvería loco. Nunca entendí que hacía yo en Israel todavía, por qué no regresamos a México cuando planeamos, por que no lo hice yo antes de tener que entrar al servicio. No lo entendí hasta que te encontré. Recuerdo la noche en que hablábamos de esto, tu decías que estaba destinado a ser, que estábamos destinados a conocernos, si no hubiera sido en el mifletzel lo habría sido en un albergue en luxemburgo o en algún otro lugar aleatorio. Pero tenía que ser de este modo, tenía que ser en el mifletzel esa noche, bajo la llovisna, cuando hablamos hasta que amaneció. Tu eres la razón por la que seguí viviendo aquí, por la que aguanté el trato de esta gente. Tú, que me entiendes, entiendes los conflictos con los que paso en esta sociedad.

Esta guerra, este conflicto, esta invasión. No tienen sentido, nada tiene sentido, sólo tú, tú traes orden a mi mundo, tu eres la luz en la obscuridad. Pronto te veré, pronto nos encontraremos, debo aguantar un poco más. Te mando todo mi amor Urit, espera escuchar que toque a tu puerta. Espera escuchar mis pasos subiendo tu escalera. Espera sentir mis brazos a tu alrededor.

Amilcar

Prólogo

Hola a todos, déjenme presentarme yo soy Amilcar, pero no exactamente. Para ustedes no soy Amilcar, ustedes ya tienen a alguien que es Amilcar, yo no soy ese, yo soy un hubiera. Soy lo que el Amilcar que conocen hubiera sido si se hubiera vuelto loco y estuviera ahora en un manicomio. El problema es que no estoy loco, o tal vez sí, como yo lo veo soy el único que se da cuenta de la realidad, el único que se da cuenta que es real y no solo una historia que se le ocurrió a alguien.

Déjenme les explico lo que sé y entiendo hasta ahora, yo lo veo solo de mi perspectiva y de la de los hubieras de Amilcar. Aunque cada Amilcar cree que él es el único que vive su vida y que solo hay una versión de su vida lo que realmente pasa es que desde el momento en el que nacimos todos, o nació lo que podría llamarse como el amilcar original, cambios importantes han ocurrido en su vida. Cada vez que pasa esto la realidad se separa, hay una realidad en la que el suceso pasó y hay otro en el que no pasó o pasó de una manera diferente.

Les daré un ejemplo, el Amilcar que ustedes conocen (lo llamaremos Amilcar de ahora en adelante pues para ustedes ése es él) cerca del año 2004 se quiso volver loco, pero no tenía suficientes cosas para volverlo así en ese momento. Sus obsesiones eran infantiles y no dudó de la esencia de la libertad o la realidad hasta mucho después cuando lo pudo manejar. Yo no, a diferencia de él en 2004 yo leí lo que decía David Hume sobre la causalidad en ese momento y leí lo que decía Shopenhauer sobre el deseo, también encontré la verdad sobre la libertad. Al haberlo hecho en ese momento mi mente cambió, la realidad era otra, y encontré la verdad a cerca de los hubieras. A partir de ese momento fuí conciente de mi realidad, la realidad en la que me internan en un manicomio, en la que me empiezo a confundir entre realidades distintas, en la que todos ustedes me dejan de visitar y termino con solo un amigo que conozco aquí llamado timmy. Pero también fuí conciente de otras realidades como en la que yo, o más bien "Amilcar", deja la intención de volverse loco, termina la carrera en sistemas, trabaja en el buró y luego en ondore y luego se vuelve filósofo y se muda, y un día decide escribir esto en su blog pensando que es imaginación suya y no dándose cuenta que es mi manera de comunicarme con él.

Algo extraño es que parece ser que estos mundos paralelos parecen girar al rededor de lo que le pasa a mis hubieras, aunque tal vez es solo que son los únicos mundos que puedo percibir, puede ser que cada quien tiene lo mismo y hay una infinidad de mundos paralelos. Por mi parte, todos los mundos que percibo son idénticos antes del 7 de diciembre de 1983; no hay realidad en la que no haya sucedido la segunda guerra mundial o en la que el hombre no haya llegado a la luna.

No me puedo comunicar con todos los hubieras, sólo aquellos que están listos. No soy el único que está loco, pero entre ellos soy el único que entiende más o menos lo que sucede. Me puedo comunicar con ellos pero no tiene mucho sentido, no logran captarlo. Hay unos cuantos hubieras, como éste, con los que me puedo comunicar a travez de su imaginación. Hay unos cuantos que decidieron ser escritores y han escrito historias completas sobre los hubieras, en parte por su creatividad, en parte porque eso realmente le pasó a uno.